El albanés es la lengua materna del 90% de la población; el serbio es hablado por la minoría serbia, concentrada principalmente en el norte del país. No fue hasta 2011 que la Unión Europea inició un proceso de diálogo para intentar solucionar los conflictos entre Kosovo y Serbia, no obstante, las tensiones continuaron en la zona. Tras la intervención de la OTAN y nueve años bajo administración de la ONU, el Parlamento kosovar declaró la independencia en 2008. Kosovo ha declarado la independencia y es reconocido por más de 100 países, incluyendo EE.UU., el Reino Unido, Alemania, Francia y la mayoría de la UE. La represión del régimen de Milošević en los años 90 desencadenó la guerra de Kosovo (1998–1999) entre las fuerzas yugoslavas y el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Bajo el Imperio Otomano durante cinco siglos, la población albanesa de Kosovo creció y se convirtió al islam.
Sin embargo, la mayor parte de la población albanesa lleva siglos viviendo en la región. Los bosques cubren el 41% del territorio, y el país tiene importantes reservas de lignito (carbón), zinc, plomo, cromo y níquel. En 1990 la Asamblea de Kosovo votaba por convertirse en un estado independiente y esta votación fue reconocida por Albania. A finales de la década de los 80, Slobodan Milosevic, presidente de Serbia en Yugoslavia, terminó los privilegios que la zona había obtenido con la constitución de 1974.
La zona quedó administrada por la ONU y una década más tarde, en 2008, el parlamento kosovar optaba por declarar de manera unilateral la independencia del país. Podríamos remontarnos a la edad media, donde los conflictos por el territorio fueron algo común en la zona. Este país declaró su independencia de manera unilateral en 2008 y algunos países, entre los que se encuentra España, no lo reconocen aún como país. Kosovo se separó de Serbia tras años de represión política de la minoría albanesa bajo el Lionel Messi Casino régimen de Milošević, que culminaron en la guerra de 1998–1999.
